Cuando pensamos en cuidar nuestra salud, muchas veces pensamos primero en el cuerpo: realizar controles médicos, alimentarnos adecuadamente, descansar o prestar atención a determinados síntomas. Sin embargo, existe otra parte de nuestra salud que también necesita ser escuchada: nuestra mente.
Octubre reúne diferentes fechas de sensibilización relacionadas con la salud y nos brinda una oportunidad para recordar algo fundamental: lo físico y lo emocional no existen por separado.
Un diagnóstico médico, los cambios hormonales, nuestra relación con la alimentación, el envejecimiento o atravesar una enfermedad pueden generar miedo, incertidumbre, tristeza, ansiedad y cambios en la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos y con quienes nos rodean.
Por eso, durante este mes, desde H-escapa | Salud Mental, queremos hablar de salud desde una mirada integral.
🎀 Cáncer de mama: acompañar también las emociones
Hablar de cáncer de mama no significa hablar únicamente de prevención, diagnóstico y tratamiento.
Detrás de cada proceso existe una persona enfrentándose a preguntas, cambios y emociones que pueden ser difíciles de expresar.
El miedo al diagnóstico, la incertidumbre frente al tratamiento, los cambios en la imagen corporal, la sexualidad, la relación de pareja, la familia y el temor a una recaída pueden tener un impacto psicológico importante.
En estos momentos, acompañar emocionalmente también forma parte del cuidado.
No siempre necesitamos encontrar las palabras perfectas para alguien que atraviesa una enfermedad. Muchas veces, estar presentes, escuchar y validar lo que siente puede ser más importante que intentar decirle que “todo estará bien”.
🧠 Salud mental: no necesitas llegar al límite para pedir ayuda
El 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, nos recuerda la importancia de hablar abiertamente sobre nuestro bienestar psicológico.
Cuidar nuestra salud mental no comienza solamente cuando aparece una crisis.
También significa aprender a reconocer nuestras emociones, identificar aquello que nos está sobrecargando, establecer límites, descansar, construir relaciones saludables y pedir ayuda cuando sentimos que solos no estamos encontrando una salida.
Ansiedad, tristeza persistente, irritabilidad, dificultades para dormir, pensamientos repetitivos, aislamiento o sentir que constantemente debemos poder con todo pueden ser señales de que necesitamos prestar mayor atención a nuestro mundo emocional.
Ir a terapia no tiene que ser el último recurso. También puede ser una forma de prevención y autoconocimiento.
🍎 Alimentación y salud mental: nuestra relación con la comida también cuenta una historia
Comer no es únicamente una necesidad biológica.
La alimentación también puede estar relacionada con nuestras emociones, nuestra historia personal, la autoestima, la imagen corporal, las experiencias familiares y la manera en que intentamos afrontar determinadas situaciones.
Por eso, cuando hablamos de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), es importante alejarnos de los juicios y comprender que detrás de las conductas alimentarias puede existir un profundo malestar psicológico.
Comentarios constantes sobre el peso, dietas extremadamente restrictivas, culpa después de comer, miedo intenso a aumentar de peso, preocupación excesiva por la imagen corporal o episodios de pérdida de control con la comida merecen atención.
Construir una relación más saludable con la alimentación también implica aprender a relacionarnos de una manera diferente con nuestro cuerpo y nuestras emociones.
🌷 Menopausia: una etapa que también merece acompañamiento emocional
La menopausia representa una transición importante en la vida de muchas mujeres.
Los cambios hormonales y físicos pueden coincidir con transformaciones familiares, laborales, personales, sexuales y de pareja.
Algunas mujeres pueden experimentar cambios en el estado de ánimo, dificultades para dormir, modificaciones en el deseo sexual, inseguridad respecto a su cuerpo o sentimientos relacionados con el paso del tiempo.
Sin embargo, esta etapa no debería reducirse únicamente a pérdidas.
También puede convertirse en un momento para reconocer nuevas necesidades, reconstruir la relación con el cuerpo, explorar la sexualidad desde otro lugar y redefinir prioridades personales.
👵 Envejecer también implica adaptarnos emocionalmente
El envejecimiento forma parte del ciclo de vida y cada persona lo experimenta de manera diferente.
Con el paso de los años pueden aparecer cambios en la autonomía, jubilación, pérdidas significativas, modificaciones familiares, preocupaciones relacionadas con la salud o sentimientos de soledad.
Pero también pueden aparecer nuevas formas de disfrutar, aprender, vincularse y construir propósito.
Cuidar la salud mental de las personas mayores significa reconocer sus emociones, respetar su autonomía y evitar asumir que determinados sentimientos de tristeza, aislamiento o desesperanza son simplemente “cosas de la edad”.
🤍 El acompañamiento psicológico también es prevención
No necesitamos esperar a sentir que ya no podemos más.
La terapia puede ser un espacio para comprender nuestra historia, identificar patrones, aprender herramientas emocionales y construir formas más saludables de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.
A veces comenzamos terapia porque algo duele.
Otras veces porque queremos comprendernos.
Y otras simplemente porque sabemos que queremos vivir de una manera diferente.
Todas son razones válidas para comenzar un proceso psicológico.
Este octubre, escucha también lo que ocurre dentro de ti, podemos realizarnos controles médicos, cuidar nuestra alimentación, mover nuestro cuerpo y prestar atención a los síntomas físicos.
Pero también podemos preguntarnos:
- ¿Cómo estoy emocionalmente?
- ¿Qué llevo demasiado tiempo intentando soportar solo/a?
- ¿Qué necesita mi cuerpo?
- ¿Qué necesita mi mente?
- ¿Cuándo fue la última vez que me permití pedir ayuda?
La salud es integral.
Cuidar tu cuerpo importa.
Cuidar tu mente también.
